dijous, 17 de març de 2016


La desfachatez intelectual

El título de esta entrada no es mío. Lo tomo prestado del libro del mismo título de Ignacio Sánchez Cuenca. Un libro del cual no supe de su existencia hasta que colgué en Facebook lo que a continuación escribo, pero que tiene mucho que ver con lo que aquí explico.

¿Cómo es posible que un recién estrenado académico de la Real Academia de la Lengua Española, Félix de Azúa, poco antes de tomar posesión de su silla, refiriéndose a Catalunya y al País Vasco diga que "es difícil vivir, al menos si tienes una  cierta ética, tanto en Cataluña como en el País Vasco, porque estás rodeado o bien por canallas o bien por gente que simula no ver a los canallas? ¿Cómo es posible tamaña agresión? 

Y no menor agresión es la que se desgrana del discurso de Vargas Llosa que loa al escritor (como escritor nada que decir), pero que lo hace apelando y exaltando de aquél su "personalidad refractaria, díscola y altiva", azuzándolo para que siga "alborotando el gallinero y sembrando la consternación y el pánico entre las gallinas".


Todo viene a cuento por el odio que dice Azúa se destila en Catalunya contra el castellano y contra España. Que por eso hace cuatro años que se fue a vivir a Madrid, y que por eso ha dejado de hablar catalán porque, según él, esta lengua se ha convertido en una imposición legal.

Y yo le replico desde esta humilde tribuna (y en castellano), que su odio sí que es enfermizo. Que generalizar conductas es un argumento pobre y desquiciado, indigno de un personaje de su (supuesta) altura intelectual, y que el insulto y la descalificación generalizada, dice mucho de su vileza moral.

¿Académico de la lengua, o canalla y gallina?