dimecres, 30 de gener del 2013

Qui ho diu que no hi ha alternatives?

Por: Alternativas Económicas 27/01/2013



Hay alternativas, incluso dentro del euro

POR JUAN TORRES LÓPEZ, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla

La situación en la que se encuentra la economía española y la de otros países de la Eurozona es dramática. Se mire por donde se mire, permanecer en las condiciones en las que estamos no puede llevarnos sino a un desastre de consecuencias imprevisibles.

No se trata de ser catastrofistas sino de contemplar con realismo lo que está sucediendo y de anticipar lo que es previsible que venga detrás, a la vista de lo que ya ha ocurrido en otros países que pasaron por circunstancias parecidas a las nuestras.

Permanecer sin más en el euro y aplicar las políticas de austeridad va a destruir la actividad productiva y a poner en las nubes la cifra de parados. Nos hundirá en la depresión durante años y hará que se vaya acumulando un volumen de deuda insoportable que imposibilitará cualquier tipo de cambio en el futuro inmediato. Seguir como estamos, simplemente aguantar el chaparrón, es suicida y, a mi modo de ver, la peor política posible.

La impresión generalizada es que no hay alternativas a las imposiciones de Europa, que no queda más remedio que obedecer lo que dice la señora Merkel y aplicar sin rechistar lo que impone la Troika, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional.

Es cierto que nuestra pertenencia a la Unión Monetaria supone un corsé agobiante teniendo en cuenta la forma tan inadecuada en que se conformó en su día. Y tan apretado que, a estas alturas, sería muy difícil salir de él sin tener que soportar un trauma social extraordinario (de hecho, ni siquiera está formalmente contemplado que un país abandone el euro) y costes económicos muy grandes.

Pero, incluso en el marco de ese estrecho corsé, hay posibilidades alternativas y caminos diferentes a los que estamos siguiendo en España bajo el gobierno del Partido Socialista primero y ahora del Partido Popular.

No me refiero aquí a políticas concretas o sectoriales, de las que me ocupé junto a Vicenç Navarro y Alberto Garzón en nuestro libro Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España, sino a los grandes escenarios en las que podría ser posible afrontar la parálisis económica en la que estamos como consecuencia, sobre todo, del incremento de la deuda soberana y de la falta de demanda y financiación que nos agobia.

En este sentido más general también hay alternativas diversas, de diferente naturaleza y efectos, que incluso son compatibles con la pertenencia al euro. Me he ocupado de alguna de ellas en los últimos artículos que vengo escribiendo, que pueden encontrarse en mi web http://www.juantorreslopez.com ,y ahora me voy a limitar a mencionar las cinco que señalaba Ellen Brown hace unos meses refiriéndose al caso griego (Greece and the euro: fifty ways to leave your lover) y que creo que son perfectamente extrapolables a nuestro país.

Una primera sería la emisión por parte del Banco de España de una moneda complementaria al euro. Sería una moneda de curso legal electrónica, cerrada, es decir, no convertible en otras divisas y utilizada como paralela y complementaria del euro, solo en los intercambios nacionales y que serviría para que se puedan realizar las transacciones que ahora no se pueden llevar a cabo por insuficiencia de euros. Aunque su puesta en marcha presenta lógicas dificultades técnicas y legales, que son comprensibles y evitables sin demasiados problemas, tendría grandes ventajas porque permitiría reducir el déficit comercial, bajar la necesidad de financiación y su coste, y propiciar una rápida recuperación de la liquidez interna para dinamizar la actividad empresarial y el consumo.

Otra segunda vía sería que el propio Banco de España fuese el que emitiese euros para financiar sin apenas coste al Estado y evitar así que éste tenga que pagar unos intereses tan elevados como los que han provocado el gran incremento de la deuda en los últimos años. Puede parecer una posibilidad estrambótica pero lo cierto es que lo permite la normativa que regula el funcionamiento del BCE y del Sistema Europeo de Bancos Centrales, y que ya se ha utilizado en Irlanda. Si allí se permitió para salvar a los bancos privados lo complicado sería justificar que no se haya permitido para salvar a los países enteros.

La tercera es una vía que si no ha sido utilizada ya es porque los gobiernos actúan o con una torpeza gigantesca o con una enorme complicidad con los intereses privados más poderosos. Como es sabido, el Banco Central Europeo tiene prohibido financiar a los gobiernos y eso es lo que ha obligado a estos últimos a endeudarse a altos tipos de interés en lugar de haberlo hecho sin apenas coste (España ha debido pagar en concepto de intereses unos 350.000 millones de euros de 1995 a 2011). Pero el artículo 123.1 del Tratado de Lisboa sí le permite financiar a las entidades de crédito públicas, de modo que si se hubieran nacionalizado bancos o cajas de ahorros podrían recurrir a la liquidez que proporciona el BCE sin apenas coste (actualmente al 0,75%) y utilizarla, a diferencia de lo que están haciendo los bancos privados que la reciben a manos llenas, para proporcionar crédito a las empresas y consumidores.

El argumento que se da para no adoptar estas dos vías anteriores es que provocarían inflación. Pero eso no tiene fundamento. Si esa medida va acompañada de un plan efectivo de recuperación económica no cabe temer que produzca alza de precios y, en todo caso, no tiene por qué tener un efecto inflacionista mayor que el que puede provocar el extraordinario incremento de la base monetaria que se ha generado inyectando liquidez a los bancos privados.

La cuarta vía que propone Ellen Brown la hemos defendido también otros muchos economistas y organizaciones sociales: un impuesto sobre las transacciones financieras. Algunos cálculos, como el del investigador Simon Thorpe a partir de los datos del Banco Central Europeo cifran el volumen total de transacciones financieras en Europa entendidas en el más amplio sentido en 1.600 billones de euros (Total Eurozone Transactions in 2011: € 1.6 quadrillion) lo que da idea de la inmensa cantidad de recursos que se podría obtener (además de otros efectos positivos de la medida) si se aplicase incluso un impuesto moderado del 0,3 ó 0,5%.

Cualquiera de estas medidas o su combinación permitiría abordar y solucionar los problemas que padecemos con mayor eficacia y desde luego con mucha más justicia. El mencionado Simon Thorpe pone el ejemplo de Grecia y señala que si allí se crease una banca pública y esta recibiera prestado del Banco Central Europeo al 1% el dinero suficiente para comprar la deuda griega, podría amortizar ese préstamo en diez años solo con el rendimiento de un modesto impuesto del 0,3% sobre las transacciones financieras. Es decir, sin necesidad de recurrir a los dramáticos recortes y sacrificios que se le están imponiendo a su población.

Finalmente, Ellen Brown indica que los pueblos también tienen como alternativa, y como derecho, el repudio de una deuda que es verdaderamente odiosa si se tiene en cuenta que en gran parte es el resultado de manipulaciones en los mercados o, simplemente, de no haber tomado medidas como las que acabo de señalar y de las que ni siquiera nadie puede decir que sean contrarias a lo establecido en las normas que regulan la unión monetaria.

Es precisamente el hecho de que no se hayan tomado para evitar fácilmente el sufrimiento de la población y la ruina de las economías lo que demuestra que las políticas que se vienen imponiendo no se aplican porque sean irremediables o no tengan alternativas sino porque lo que se desea es favorecer con ellas a los grandes poderes financieros y empresariales. Así lo demuestra el resultado distributivo tan desigual que vienen produciendo. Y de ahí, justamente, el carácter inmoral, odioso y repudiable de la deuda que generan.

Hay, pues, alternativas, no diré abundantes pero sí suficientes, que si se pusieran en marcha podrían evitar los daños que están causando las políticas actuales de austeridad y recortes de derechos.

Nadie afirma que los caminos alternativos sean de fácil factura o que su implementación esté exenta de riesgos y dificultades pero lo cierto es que están a nuestro alcance. Es mentira que no los haya y que solo se pueda hacer lo que dictan los de arriba por boca de la señora Merkel. Se podrían poner en marcha si hubiese voluntad política y eso demuestra una vez más que los problemas económicos no tienen soluciones técnicas y neutras sino políticas que tienen más bien que ver con el poder y con la democracia realmente existente.





dissabte, 8 de desembre del 2012

Se’n van 'de rositas'


Publicat a Cap Gròs el 4.12.12

No han tingut prou enfonsant l’empresa, que a més, se’n van amb les butxaques plenes i sense pagar cap “peatge”. Perquè la ja desapareguda Caixa Laietana se’n va en orris, sobretot per la nefasta gestió tant del darrer Director General, Josep Ibern, com de l’anterior, l’inefable Pere A. De Dòria. Ambdós han sepultat sota les runes de l’especulació immobiliària gairebé 150 anys d’història de l’estalvi mataroní.

Ja al 2007, la carta d’un taxador immobiliari que treballava per Caixa Laietana, que va presentar la seva dimissió, denunciava que alts càrrecs de la caixa el van pressionar per tal d’incomplir la normativa existent, a fi i efecte d’emmotllar els valors de les taxacions a les “necessitats” de l’entitat, de tal manera que certes operacions s’aprovessin sense que determinats “condicionants” obstaculitzessin dites operacions. Denúncia aquesta que no va ser contestada mai per la Direcció de l’entitat, tot i que se li va reclamar per part de la representació sindical. Havia començat l’espoli.

Passat el temps, la bombolla es va anar inflant, les operacions ja no tenien rigor, qualsevol persona era susceptible de gaudir d’una hipoteca, no importava si tenien nòmina oficial o no, si superava amb escreix el seu ratio d’endeudament, etc. Fins i tot es feien hipoteques sobre coves, i per descomptat, es superava el 100% d’un valor de taxació inflat. Això i molt més ha fet enfonsar la caixa d’estalvis de Mataró.

En aquest drama hi ha altres actors. No oblidem el paper del Consell d’Administració en tots aquells anys: un Consell d’Administració segrestat per la voluntat del seu(s) Director(s) General(s). Uns membres que, o bé no sabien, o bé no volien saber, preocupats, més d’un d’ells, en salvaguardar els seus propis interessos en relació amb l’entitat. Un Consell d’Administració que va donar llum verda a sous estratosfèrics per a la Direcció, incentius de tota mena, plans de pensions multimilionaris, assegurances per gaudir d’un a jubilació daurada, tot en benefici de l’Alta Direcció de l’entitat.

Ara, ens esquincem els vestits per la indemnització que ha rebut el darrer Director General, Josep Ibern, que puja a 525.000€. Erròniament algú ha apuntat que el seu pla de pensions volta sobre els 2 milions d’euros. El cert és que es tracta d’una assegurança per completar la seva pensió de jubilació quan arribi l’hora, una assegurança que ha acumulat 2,5 milions d’euros des de març de 2008. El pla de pensions, fet a mida del senyor Ibern i de l’anterior Director General, va a part, i ni se sap l’import exacte.

Mentrestant, centenars d’estafats per les participacions preferents que han vist com desapareixien els seus estalvis, es manifesten setmana rere setmana reclamant el que és seu. Mentrestant, persones que no poden pagar la seva hipoteca són desnonades sense pietat per la nova direcció de Bankia.

La condemna moral ja la tenen, el repudi és general, però no és suficient. El primer que haurien de fer és demanar perdó per la seva gestió. En segon lloc, haurien de renunciar a les seves prebendes i tornar els diners als seus legítims amos, el clients als quals han estafat. I, en tercer lloc, li tocaria actuar d’ofici al Fiscal General de l’Estat i portant-los a judici. De ben segur que una bona instrucció donaria com a resultat suficient motius legals per jutjar-los. El que no pot passar és que se’n vagin “de rositas”.

dimecres, 28 de novembre del 2012

Per què li diuen saqueig, si és robatori


El nostre company, en Joan Ortíz, lúcid pensador ell, a propòsit d'un discurs recent d'en Joan Herrera, aprofita per diferenciar entre austeritat i robatori.
El que uns (la dreta), de manera interessada, volen presentar-nos com a necessari, ser austers, però que a la pràctica significa menys despesa en serveis bàsics i imprescindibles com la sanitat o l’educació, s’acaba convertint en un autèntic robatori.

En Joan parla de l’apropiament indegut de les paraules que, en mans de la dreta, perden el seu significat, convertint-se en altra cosa. Una cosa perversa, certament. Doncs l’austeritat, tal i com l’entén l’esquerra és necessària, però no a la manera com l’entén el GRAN CAPITAL i els seus botxins, els neoliberals. 

En Joan recorda les paraules d'un obrer d’una antiga fàbrica de Mataró que li deia que un treballador que no és auster no és lliure. Si no desitgem coses superflues, en definitiva, no haurem de treballar més per aconsseguir-les, no consumirem innecessàriament, i els patrons no podran explotar-nos fins la sacietat. Bé, en Joan ho explica molt més bé que jo, per això us animo a llegir el seu article, que us reprodueixo a continuació.


 AUSTERITAT IS NOT SAQUEIG


Autor/a: Juan Ortiz
Càrrec de l'autor dins d'ICV: Professor de secundària i militant d'ICV
El meu candidat, Joan Herrera, ha anat a Madrid. Amb molt de sentit s'ha presentat a la capital de l'Estat i ha convocat una "aliança contra l'austeritat".
Des del meu punt de vista ha estat encertat en el contingut, però erra absolutament amb l'eslògan. I és per això que m'agradaria fer algunes puntualitzacions.

Primera. L'austeritat ha estat sempre una virtut obrera. No em refereixo a l'austeritat beata del "raconet", de la que es van servir les caixes d'estalvis a mitjans del segle XIX, una sortida individual per competir amb la solidaritat mutual obrera. No.
Però les classes populars són les que més han de negociar amb la realitat i els recursos escassos. No els fa por l'austeritat. Vaig aprendre aquesta lliçó de jove, quan un veterà company de Ginés Espín, delegat de CCOO a Ca l'Asensio, l'actual Nau Gaudí del Carrer Churruca, em va explicar que el treballador que no és auster cau en l'esclavitud de les hores extres o en la domesticació per part dels patrons. Un treballador que no és auster no pot ser lliure. Se'm va quedar gravat.

Òbviament no parlem de l'austeritat de CiU o del PP.
Segona. Ens cal recordar les paraules del savi Manolo Vázquez Montalbán: LES PARAULES TENEN AMO. I hi ha moltes paraules que se les ha apropiat la dreta. Perquè els poderosos no només privatitzen els serveis públics bàsics i perverteixen les polítiques assistencials. Abans necessiten apropiar-se del sentit de les paraules (llibertat, progrés, democràcia, etc... són alguns dels exemples). En això consisteix el combat cultural que Antonio Gramsci, dirigent comunista italià, va voler remarcar, i que en Solé-Tura va ajudar a divulgar a Catalunya en glossar la figura del teòric del pensament polític Maquiavel.
D'aquí va néixer el significat d'hegemonia, contraposat a l'ús de la força del governant.

LES PARAULES SÓN FORTALESES, CASERNES, i hem d'intentar que no caiguin en mans dels poderosos, en un nou feudalisme intel·lectual.
No podem deixar que ens confonguin entre AUSTERITAT i el ROBATORI. No és el mateix el malbaratament que es pot donar, per exemple, en la construcció de l'AVE en comptes de trens de velocitat alta, o, a escala local, construir edificis d'ús exclusiu d'algunes entitats quan aquest edifici es pot usar per altres menesters complementaris.

La burgesia internacional va abonar les compres a crèdit quan la corba dels salaris i del poder adquisitiu va començar a baixar, després dels anys 60. Així va començar la cultura de l'endeutament. Economistes com Walter Rostow també van abonar aquesta tendència quan deia que l'economia de l'enlairament (taking off) era necessària per tal que la gent no deixés de consumir encara que no fossin béns necessaris.
Més enllà de les doctrines del decreixement, reivindico l'AUSTERITAT com a cultura de les esquerres. L'austeritat com a element transformador hi és en el rerefons de la proposta de LA RENDA BÀSICA, que l'incansable Daniel Raventós no cessa de divulgar, com a factor que impediria el model de reproducció capitalista mitjançant l'exèrcit industrial de reserva que aquest sistema necessita com a estratègia de baixar salaris i d'acumulació de capital.

Aquesta austeritat no està renyida amb les polítiques d'estímul keynesianes socialdemòcrates.
Per tant, company Herrera, no és el mateix el malbaratament dels recursos públics que el saqueig que estan perpetrant els grans accionistes de la banca, amb el Deutsche Bank al capdavant, i el seu majordom, el Banc Central Europeu, que es detreuen de la sanitat, l'educació, la dependència, l'atur, de les pensions, etc...
En definitiva, Joan, quan parlis de la gran aliança de les esquerres ibèriques, no esmentis l'austeritat, sinó el gran saqueig. I, si vols, perquè ho entenguin tant el machote Albiol de Badalona, com el prepotent i eixelebrat Oriol Pujol del "Polònia", digues l'ALIANÇA CONTRA EL PUTO GRAN SAQUEIG. Com en Guardiola, de tant en tant s'ha de treure el geni. I el 14 de novembre ha de servir també per això.


dimecres, 21 de novembre del 2012

El dret de vaga vs el dret a treballar

El dret de vaga està recollit a la Constitució, però és obvi que les persones han de poder anar a treballar, en condicions normals, sense que ningú els ho pugui impedir. El que passa és que, de vegades, com ha passat en aquesta darrera vaga, un dret ha de prevaldre sobre l'altre. És la meva opinió, naturalment. I crec, sincerament, que no és de rebut queixar-se del dret a treballar i reivindicar-lo, sense tenir en compte que aquest dret, i sobretot, les condicions en què aquest es desenvolupa, ho són perquè prèviament altres vagues, piquets, reivindicacions, manifestacions i negociacions ho han fet possible.

Em sembla inadmissible que els treballadors i treballadores que van anar a treballar el dia de la vaga s’esquincin els vestits per uns piquets que volien que no hi anessin. Diguem-ho clar, aquests treballadors i treballadores que volen anar a treballar durant una jornada de vaga s'anomenen esquirols.

Perquè, que jo sàpiga, la vaga no és un caprici ni una decisió il•legítima, sinó que la prenen els sindicats representatius que tenen potestat i legitimitat per convocar-la. Una legitimitat que neix de la seva representativitat, que neix al seu torn d'unes eleccions periòdiques que es desenvolupen als centres de treball i que els atorga aquesta qualitat de sindicats més representatius.

Igual que la negociació col•lectiva la duen a terme aquells sindicats que tenen la legitimitat per fer-ho, i que una vegada acordat el pacte aquest repercuteix d'igual manera per a tothom (estiguin o no afiliats a un sindicat), d’igual manera la decisió de convocar una vaga general hauria de ser assumida per la totalitat dels treballadors i treballadores. O és que, aquests que tant es queixen del seu dret al treball veurien amb bons ulls que una vegada assolit un pacte amb l’empresa aquest només s’apliqués als treballadors i treballadores afiliats? (cosa que, per cert, sí passa en altres països).

La vaga general sempre té repercussions en positiu per a la classe treballadora, i ens beneficiem tots i totes. Per tant, menys escarafalls i menys egoisme.

Aquests que volen anar a treballar un dia de vaga ho fan per pròpia voluntat o per la por a perdre el seu lloc de treball? Si és per aquesta segona causa, qui els enfondeix la por, per activa o per passiva, els piquets o els patrons? Qui coarta la llibertat dels uns i dels altres? Qui impedeix, en definitiva, exercir un dret recollit i protegit per la Constitució? Quin dret ha de prevaldre, doncs, en aquestes circumstàncies?

Deixeu-me recordar-vos algunes coses respecte al dret a treballar. Us deixo una instància que m’han fet arribar i que ens recorda d’on venim i quines són les coses que aquests “violents” han aconseguit per a què les nostres condicions de treball siguin dignes. Condicions que estan essent eliminades per un govern que, clarament aquest sí, atempta contra el nostre dret a treballar. O és que el senyor Rajoy defensa el dret a treballar dels milions de persones aturades els 364 dies restants de l’any?









dijous, 15 de novembre del 2012

Què hem dit al Parlament espanyol sobre les hipoteques

Donéu-li un cop d'ull al video llur link us adjuntem. En aquest video, queda clara quina ha estat la posició d'ICV-EUIA des de l'any 2005, sobre el tema de les hipoteques, del sobreendeutament de les famílies, sobre els desnonaments: clarament favorable a les persones afectades. Hem defensat la necessitat de canviar la legislació hipotecària, per fer-la més justa i més favorable als interessos de les perones, i no com passa ara, que afavoreix descaradaent als interessos de la banca. I no us perdeu, sobretot, les respostes dels parlamentaris espanyols de la resta de grups, en especial les del PSOE i les de CIU, quan en Joan Herrera intervé en aquest tema. 

El desvergonyment de ses senyories, ara, clamant al cel pel tema dels desnonaments no té límits. Durant anys, no només no ho han considerat prioritari en les seves agendes polítiques, sinó que, fins i tot. alguns s'atreveixen a qualificar la seva actuació en aquest terreny com a la més adient.



http://youtu.be/VH2Dp0efi7A


diumenge, 4 de novembre del 2012

Rectificar és necessari. Els Botin, sota sospita (II)



Fa uns dies publicava en aquest espai un article del professor Vicenç Navarro, on es feia ressò d'una sèrie d'articles publicats al The New York Times, sobre la família Botin. Pel que sembla el professor ha estat víctima d'una manipulació del seu article. Jo el vaig penjar al meu bloc estevemartinez.blogspot.com, i gràcies a un lector que m’ha fet veure l’error, crec que és de justícia tornar a penjar l’article “comme il faut”.

No és la primera vegada que succeeix una cosa semblant. Les manipulacions són a l’ordre del dia. Entono el mea culpa per no haver comprovat fefaentment les suposades informacions, però estem realment molt indefensos davant la quantitat d’informació que corre per la xarxa. Avís per a navegants doncs, hem de ser més curosos i més crítics amb tot allò que rebem i es publica, només així ens acostarem a la veritat.



LA BANCA, EL FRAUDE FISCAL Y EL NEW YORK TIMES

Vicenç Navarro
21 de octubre de 2011

El New York Times ha ido publicando una serie de artículos sobre
Emilio Botín, presentado por tal rotativo como el banquero más
influyente de España, y Presidente del Banco de Santander, que
tienen inversiones financieras de gran peso en Brasil, en Gran
Bretaña y en Estados Unidos, además de en España. En EEUU el
Banco de Santander es propietario de Sovereign Bank.

Lo que le interesa al rotativo estadounidense no es, sin embargo, el
comportamiento bancario del Santander, sino el de su Presidente y el
de su familia, así como su enorme influencia política y mediática en
España. Un indicador de esto último es que ninguno de los cinco
rotativos más importantes del país ha citado o hecho comentarios
sobre esta serie de artículos en el diario más influyente de EEUU y
uno de los más influyentes del mundo. Es de suponer que si se
escribieran artículos semejantes, por ejemplo, sobre el Presidente
Zapatero, tales reportajes serían noticia. No así en el caso Emilio
Botín.

Una discusión importante de tales artículos es el ocultamiento por
parte de Emilio Botín y de su familia de unas cuentas secretas
establecidas desde la Guerra Civil en la banca suiza HSBC. Por lo
visto, en las cuentas de tal banco había 2.000 millones de euros que
nunca se habían declarado a las autoridades tributarias del Estado
español. Pero, un empleado de tal banco suizo, despechado por el
maltrato recibido por tal banco, decidió publicar los nombres de las
personas que depositaban su dinero en dicha banca suiza, sin nunca
declararlo en sus propios países. Entre ellos había nada menos que
569 españoles, incluyendo a Emilio Botín y su familia, con grandes
nombres de la vida política y empresarial.

Según el New York Times, esta práctica es muy común entre las
grandes familias, las grandes empresas y la gran banca. El fraude
fiscal en estos sectores es enorme. Según la propia Agencia Tributaria
española, el 74% del fraude fiscal se centra en estos grupos, con un
total de 44.000 millones de euros que el Estado español (incluido el
central y los autonómicos) no ingresa. Esta cantidad, por cierto, casi
alcanza la cifra del déficit de gasto público social de España respecto
la media de la UE-15 (66.000 millones de euros), es decir, el gasto
que España debería gastarse en su Estado del Bienestar (sanidad,
educación, escuelas de infancia, servicios a personas con
dependencia, y otros) por el nivel de desarrollo económico que tiene
y que no se gasta porque el Estado no recoge tales fondos. Y una de
las causas de que no se recojan es precisamente el fraude fiscal
realizado por estos colectivos citados en el New York Times. El
resultado de su influencia es que el Estado no se atreve a recogerlos.
En realidad, la gran mayoría de investigaciones de fraude fiscal de la
Agencia Tributaria se centra en los autónomos y profesionales
liberales, cuyo fraude fiscal representa –según los técnicos de la
Agencia Tributaria del Estado español- sólo el 8% del fraude fiscal
total.

Es también conocida la intervención de autoridades públicas para
proteger al Sr. Emilio Botín de las pesquisas de la propia Agencia
Tributaria. El caso más conocido es la gestión realizada por la ex
Vicepresidenta del Gobierno español, la Sra. De la Vega, para
interrumpir una de tales investigaciones. Pero el Sr. Botín no es el
único. Como señala el New York Times, hace dos años, César Alierta,
presidente de Telefónica, que estaba siendo investigado, dejó de
estarlo. Como escribe el New York Times con cierta ironía, “el
Tribunal desistió de continuar estudiando el caso porque, según el
juez, ya había pasado demasiado tiempo entre el momento de los
hechos y su presentación al tribunal”. Una medida que juega a favor
de los fraudulentos es la ineficacia del Estado así como su temor a
realizar la investigación. Fue nada menos que el Presidente del
Gobierno español, el Sr. José Mª Aznar, que en un momento de
franqueza admitió que “los ricos no pagan impuestos en España”.
Tal tolerancia por parte del Estado con el fraude fiscal de los súper
ricos se justifica con el argumento de que, aún cuando no pagan
impuestos, las consecuencias de ello son limitadas porque son pocos.

El Presidente de la Generalitat de Catalunya, el Sr. Artur Mas, ha
indicado que la subida de impuestos de los ricos y súper ricos tiene
más un valor testimonial que práctico, pues su número es escaso. La
solidez de tal argumento, sin embargo, es nula. En realidad, alcanza
niveles de frivolidad. Ignora la enorme concentración de las rentas y
de la propiedad existente en España (y en Catalunya), uno de los
países donde las desigualdades sociales son mayores y el impacto
redistributivo del Estado es menor. Los 44.000 millones de euros al
año que no se recaudan de los súper ricos por parte del Estado
hubieran evitado los enormes recortes de gasto público social que el
Estado español está hoy realizando Pero otra observación que hace
el New York Times sobre el fraude fiscal y la banca es el silencio
que existe en los medios de información
sobre tal fraude fiscal. Tal rotativo cita a Salvador Arancibia, un
periodista de temas financieros en Madrid, que trabajó para el Banco
Santander, que señala como causas de este silencio el hecho de que
el Banco Santander gasta mucho dinero en anuncios comerciales,
siendo la banca uno de los sectores más importantes en la
financiación de los medios, no sólo comprando espacio de anuncios
comerciales, sino también proveyendo créditos –aclara el Sr.
Salvador Arancibia- “….medidas de enorme importancia en un
momento como el actual, donde los medios están en una situación
financiera muy delicada”. De ahí que tenga que agradecer al diario
que se atreva a publicarlo, porque hoy, artículos como los que publica
el New York Times y el mío propio, no tienen fácil publicación en
nuestro país. Es lo que llaman “libertad de prensa”.

dimecres, 31 d’octubre del 2012

Els BOTIN, sota sospita

El Vicenç Navarro ens explica què es cou a l'altra banda de l'Atlàntic. De la mà del New York Times, ens porta una crònica sobre els articles que aquest famós rotatiu ha fet sobre la família Botin.

The New York Times, a diferència del que passa per aquestes contrades, no es preocupa de com va el Banc de Santander, sinó del comportament del seu President i la seva família.

Parla clarament del frau i l’evasió de capitals duta a terme per ell i la seva família. Un article per no perdre’ls. Aquí us el deixo.


LA BANCA , EL FRAUDE FISCAL Y EL NEW YORK TIMES, articulo de Vicenç Navarro.

El New York Times ha ido publicando una serie de artículos sobre Emilio Botín, presentado por tal rotativo como el banquero más influyente de España, y Presidente del Banco de Santander, que tienen inversiones financieras de gran peso en Brasil, en Gran Bretaña y en Estados Unidos,además de en España. En EE..UU. el Banco de Santander es propietario de Sovereign Bank.
Lo que le interesa al rotativo estadounidense no es, sin embargo, el comportamiento bancario del Santander, sino el de su Presidente y el de su familia, así como su enorme influencia política y mediática en España. Un indicador de esto último es que ninguno de los cinco rotativos más importantes del país ha citado o hecho comentarios sobre esta serie de artículos en el diario más influyente de EE.UU. y uno de los más influyentes del mundo. Es de suponer que si se escribieran artículos semejantes, por ejemplo, sobre el expresidente Zapatero, tales reportajes serían noticia. No así en el caso Emilio Botín.

Una discusión importante de tales artículos es el ocultamiento por parte de Emilio Botín y de su familia de unas cuentas secretas establecidas desde la Guerra Civil en la banca suiza HSBC. Por lo visto, en las cuentas de tal banco había 2.000 millones de euros que nunca se habían declarado a las autoridades tributarias del Estado español. Pero, un empleado del banco suizo, despechado por el maltrato recibido por tal banco, decidió publicar los nombres de las personas que depositaban su dinero en dicha banca suiza, sin nunca declararlo en sus propios países. Entre ellos había nada menos que 569 españoles, incluyendo a Emilio Botín y su familia, con grandes nombres de la vida política y empresarial (entre ellos, por cierto, el padre del President de la Generalitat , el Sr. Artur Mas; José María Aznar; Dolores Cospedal; Rodrigo Rato; Narcís Serra; Eduardo Zaplana; Miguel Boyer; José Folgado; Carlos Solchaga; Josep Piqué; Rafael Arias-Salgado; Pío Cabanillas; Isabel Tocino; Jordi Sevilla; Josu Jon Imaz; José María Michavila; Juan Miguel Villar Mir; Anna Birulés; Abel Matutes; Julián García Vargas; Ángel Acebes; Eduardo Serra; Marcelino Oreja...).

Según el New York Times, esta práctica es muy común entre las grandes familias, las grandes empresas y la gran banca. El fraude fiscal en estos sectores es enorme. Según la propia Agencia Tributaria española, el 74% del fraude fiscal se centra en estos grupos, con un total de 44.000 millones de euros que el Estado español (incluido el central y los autonómicos) no ingresa. Esta cantidad, por cierto, casi alcanza la cifra del déficit de gasto público social de España respecto la media de la UE-15 (66.000 millones de euros), es decir, el gasto que España debería gastarse en su Estado del Bienestar (sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios a personas con dependencia, y otros) por el nivel de desarrollo económico que tiene y que no se gasta porque el Estado no recoge tales fondos. Y una de las causas de que no se recojan es precisamente el fraude fiscal realizado por estos colectivos citados en el New York Times. El resultado de su influencia es que el Estado no se atreve a recogerlos.

En realidad, la gran mayoría de investigaciones de fraude fiscal de la Agencia Tributaria se centra en los autónomos y profesionales liberales, cuyo fraude fiscal representa -según los técnicos de la Agencia Tributaria del Estado español- sólo el 8% del fraude fiscal total. Es también conocida la intervención de autoridades públicas para proteger al Sr. Emilio Botín de las pesquisas de la propia Agencia Tributaria. El caso más conocido es la gestión realizada por la exVicepresidenta del Gobierno español, la Sra. De la Vega , para interrumpir una de tales investigaciones.

Pero el Sr. Botín no es el único. Como señala el New York Times, hace dos años, César Alierta, presidente de Telefónica, que estaba siendo investigado, dejó de estarlo. Como escribe el New York Times con cierta ironía, "el Tribunal desistió de continuar estudiando el caso porque, según el juez, ya había pasado demasiado tiempo entre el momento de los hechos y su presentación al tribunal". Una medida que juega a favor de los fraudulentos es la ineficacia del Estado así como su temor a realizar la investigación.

Fue nada menos que el Presidente del Gobierno español, el Sr. José Mª Aznar, quien en un momento de franqueza admitió que "los ricos no pagan impuestos en España". Tal tolerancia por parte del Estado con el fraude fiscal de los superricos se justifica con el argumento de que, aún cuando no pagan impuestos, las consecuencias de ello son limitadas porque son pocos. El Presidente de la Generalitat de Catalunya, el Sr. Artur Mas, ha indicado que la subida de impuestos de los ricos y súper ricos tiene más un valor testimonial que práctico, pues su número es escaso. La solidez de tal argumento, sin embargo, es nula. En realidad, alcanza niveles de frivolidad. Ignora la enorme concentración de las rentas y de la propiedad existente en España (y en Catalunya), uno de los países donde las desigualdades sociales son mayores y el impacto redistributivo del Estado es menor. Los 44.000 millones de euros al año que no se recaudan de los súper ricos por parte del Estado hubieran evitado los enormes recortes de gasto público social que el Estado español está hoy realizando.

Pero otra observación que hace el New York Times sobre el fraude fiscal y la banca es el silencio que existe en los medios de información sobre tal fraude fiscal. Tal rotativo cita a Salvador Arancibia, un periodista de temas financieros en Madrid, que trabajó para el Banco Santander, que señala como causas de este silencio el hecho de que el Banco Santander gasta mucho dinero en anuncios comerciales, siendo la banca uno de los sectores más importantes en la financiación de los medios, no sólo comprando espacio de anuncios comerciales, sino también proveyendo créditos -aclara el Sr. Salvador Arancibia- "...medidas de enorme importancia en un momento como el actual, donde los medios están en una situación financiera muy delicada". De ahí que tenga que agradecer al diario que se atreva a publicarlo, porque hoy, artículos como los que publica el New York Times y el mío propio, no tienen fácil publicación en nuestro país. Es lo que llaman "libertad de prensa".

Vicenç Navarro, Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University